¿Trabajas en toda España?
Sí. El análisis de los datos del tacógrafo y de la documentación lo hago en remoto; para inspeccionar un vehículo o una máquina, o para ir a juicio, me desplazo donde haga falta.
¿Perito de parte o de designación judicial?
Las dos cosas. Como perito de parte, el informe se aporta con tu demanda o tu contestación; como perito judicial, me designa el juzgado por turno. El rigor es el mismo: el informe dice lo que dicen los datos.
¿Cómo sé si mi caso tiene recorrido?
Cuéntame qué ha pasado y enséñame lo que tengas: ficheros o tickets del tacógrafo, contratos, facturas, fotos, informes anteriores. Con eso hago un estudio de viabilidad sin compromiso. Y si la prueba no da para un informe sólido, te lo digo claro y no te hago gastar dinero.
¿En qué idioma se hace el informe?
En español o en catalán, como te convenga y según el juzgado donde vaya. En la sala puedo defenderlo igualmente en los dos idiomas.
¿Trabajas para la empresa o para el conductor?
Para quien me encargue el informe: unas veces es la empresa que se defiende de una reclamación y otras el conductor que reclama lo suyo. Las grandes asesorías del sector solo trabajan para las empresas; yo soy perito independiente, y mi informe dice lo que dicen los datos, lo contrate quien lo contrate.
¿Cuánto cuesta un informe pericial?
Los informes arrancan desde 199,99 € (IVA no incluido). El precio final depende del trabajo que lleve —no es lo mismo reconstruir tres meses de jornadas que tasar un semirremolque—, así que después del estudio de viabilidad te doy un presupuesto cerrado por escrito, antes de empezar. Y no se mueve. Piénsalo: ante una sanción de miles de euros, un informe así se amortiza solo.